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Cómo elegir un buen inquilino.

Cuando decidimos poner una vivienda en alquiler, uno de los principales miedos es que el futuro inquilino no cumpla con lo establecido en el contrato y deje de pagar regularmente o cause daños a la vivienda.

Pautas para elegir un inquilino

Hoy os vamos a hablar sobre las condiciones y pautas que seguimos desde nuestra agencia inmobiliaria a la hora de elegir moradores, ya que aunque existen mecanismos y recursos de defensa en estos casos, es mejor prevenir que curar. Con nuestro sistema de elección de inquilinos os aseguramos que la relación inquilino – arrendado será larga y prospera.
Lo primero que hacemos es publicar vuestro anuncio de alquiler con todas las condiciones del la vivienda, de esta manera conseguimos que sólo se interesen personas de un poder adquisitivo adecuado a la renta a desembolsar. Además nos ahorramos tener que dar muchas explicaciones sobre las condiciones del alquiler.
Seguidamente os preguntamos a quien queréis alquilar. Hay quienes no quieren animales en su casa, o prefieren familias con niños porque tradicionalmente ofrecen más estabilidad. En este punto es importante tener en cuenta la estabilidad laboral de los futuros alquilados que nos ofrecerá cierta garantía de pago.
A los aspirantes para entrar a vivir en vuestra casa les pedimos un extracto de la entidad bancaria con la que trabajan y nos interesamos por su reputación pagadora. Además consultamos el fichero de inquilinos morosos (FIM), y buscamos toda la información disponible.
Llegados a este punto no hace falta que os digamos que no nos guiamos por las apariencias, ni nos fiamos de aquellos que están dispuestos a pagar un precio fuera de mercado ni del inquilino perfecto. Sin embargo si que valoramos la impresión (la experiencia nos ha enseñado como valorar estos puntos) que nos causa la persona para concluir si cuidará el inmueble.

Ya hemos elegido inquilinos.

Una vez que nos decantamos por nuestros futuros inquilinos debemos protegeros frente a impagos y comportamientos no deseados. Para ello lo primero que vamos a pedir al inquilino es una fianza.
Esta fianza es de obligado depósito según dicta la Ley de Arrendamientos Urbanos, y lo normal es que se deposite una mensualidad de renta, si el inmueble se alquila como vivienda y dos mensualidades si se alquila para uso comercial.
Esta fianza se debe guardar ya que a la finalización del contrato, si el inquilino deja el local o la vivienda en buen estado se le debe entregar de nuevo.
Además se puede contratar un seguro de alquiler que suele cubrir a los propietarios frente a impagos por un plazo de 12 meses, vandalismo o deterioro del inmueble y la cobertura de gastos legales en caso de que sea necesaria la participación de uno.
También existe la posibilidad de pedir al inquilino un aval bancario que nos proteja frente a posibles impagos y daños en la vivienda o local. Este aval si se pide se debe actualizar una vez concluido el periodo por el que se haya firmado.
Ya sabéis, si decidís alquilar un local o un inmueble, la seguridad y tranquilidad nos la dará la elección de un inquilino fiable, y cubrirnos frente a posibles contratiempos.
En todos los temas relacionados con el alquiler también estaremos encantados de ayudaros.

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